Mi enfoque
Trabajo desde la Terapia Gestalt y, cuando es adecuado para tus objetivos, integro herramientas del yoga. Te cuento qué significa eso, sin tecnicismos.
Parto de una convicción: la salud emocional no solo implica aliviar el sufrimiento, sino también desarrollar una forma de vivir con mayor equilibrio, presencia y bienestar.
La Terapia Gestalt: presente, autoconocimiento y responsabilidad
La Terapia Gestalt es una forma de psicoterapia humanista. En lugar de quedarnos solo en el pasado o en las explicaciones, ponemos atención en lo que te pasa aquí y ahora: qué sientes, qué necesitas, qué repites sin darte cuenta. Son tres caminos para generar cambios significativos:
- La conciencia del momento presente. Lo que te duele hoy se manifiesta hoy — en tu cuerpo, en tus relaciones, en tus decisiones. Ahí es donde podemos trabajar.
- El autoconocimiento. Más que darte consejos, te acompaño a darte cuenta: a reconocer tus emociones, tus límites y tus recursos personales, que son más de los que crees.
- La responsabilidad personal. Nadie puede vivir tu vida por ti. Cuando te conoces mejor, recuperas la capacidad de elegir cómo quieres vivir, a tu manera y a tu tiempo.
¿Y dónde entra el yoga?
A veces lo que sentimos no encuentra palabras: se guarda en la respiración corta, en los hombros tensos, en el cuerpo cansado. Por eso, cuando es adecuado para tus objetivos y siempre con tu acuerdo, integro en el proceso recursos complementarios que favorecen la regulación emocional, la reducción del estrés y una mayor conexión entre cuerpo y mente:
- Respiración consciente, para calmar el cuerpo y aclarar la mente.
- Relajación, para soltar la tensión acumulada.
- Atención plena, para aprender a estar presente sin juzgarte.
- Elementos del yoga, con posturas suaves adaptadas a tu cuerpo, tu edad y tu condición física — sin exigencias ni acrobacias.
Algo importante
El yoga es un complemento del proceso terapéutico, no un sustituto. La base de mi trabajo es la psicoterapia; la respiración y el movimiento entran al servicio de ella, cuando ayudan y solo si tú quieres. Habrá procesos donde el yoga no aparezca, y está bien.
¿Cómo se ve una sesión?
Una sesión es, ante todo, una conversación en un espacio seguro y confidencial. Hablamos de lo que traes ese día; yo te acompaño con preguntas, señalamientos y, a veces, ejercicios sencillos. Puede ser presencial en la Ciudad de México o en línea, según lo que te acomode.
Si te preguntas si esto es para ti, escribí una página para ayudarte a decidirlo: ¿Es para mí?